MEDICINA ESTÉTICA

Carboxiterapia de ojeras

La carboxiterapia de ojeras es uno de los tratamientos de medicina estética facial más utilizados para mejorar el aspecto del contorno ocular sin recurrir a la cirugía facial. La técnica consiste en aplicar CO₂ mediante microinyecciones de forma controlada, favoreciendo la oxigenación de los tejidos y activando mecanismos naturales de reparación de la piel.
Este procedimiento resulta especialmente eficaz para tratar distintos tipos de ojeras, como las ojeras vasculares o aquellas relacionadas con una disminución de la microcirculación. Dependiendo del tipo de ojera, nuestros especialistas podrán determinar si la carboxiterapia para ojeras es la alternativa más adecuada o si conviene combinarla con otros procedimientos de estética facial para conseguir un resultado más completo. Además de mejorar el color de la piel, este tratamiento de carboxiterapia favorece el rejuvenecimiento facial, estimula la producción de colágeno y elastina y mejora la firmeza del tejido, ayudando a recuperar una mirada más descansada y luminosa de forma progresiva.

Este tratamiento es para ti si buscas los siguientes beneficios:

Mejora la pigmentación
Estimulación del colágeno
Tensa la piel

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¿Qué es el tratamiento de carboxiterapia de ojeras?

La carboxiterapia de ojeras es un tratamiento de medicina estética y medicina estética facial que consiste en la aplicación de CO₂ mediante microinyecciones en la zona del contorno de los ojos. Este procedimiento utiliza dióxido de carbono medicinal, un gas empleado desde hace años en diferentes tratamientos médicos y estéticos por su capacidad para mejorar la circulación sanguínea y estimular la regeneración natural de los tejidos.

Al introducir el CO₂ bajo la piel se produce un aumento del aporte de oxígeno, favoreciendo la microcirculación y estimulando la producción de colágeno y elastina. Gracias a este mecanismo, la carboxiterapia mejora la calidad de la piel, aumenta su firmeza y ayuda a reducir el aspecto de las ojeras oscuras, la piel fina y los primeros signos del envejecimiento.

Este tratamiento para ojeras resulta especialmente eficaz en personas con ojeras vasculares, pigmentadas o relacionadas con una circulación deficiente. Sin embargo, no todos los tipos de ojeras tienen el mismo origen. Por ello, antes de comenzar el tratamiento realizamos una valoración personalizada para identificar el tipo de ojera y determinar si la carboxiterapia para ojeras es la opción más adecuada para ti o si conviene combinarla con otros procedimientos de estética facial.

Además de mejorar la pigmentación, este tratamiento favorece el rejuvenecimiento facial, aporta mayor luminosidad al contorno ocular y ayuda a conseguir una mirada más descansada sin recurrir a la cirugía facial. En determinados casos también puede utilizarse como complemento de otros tratamientos destinados a mejorar la calidad de la piel y potenciar resultados.

Explicación del tratamiento de carboxiterapia de ojeras

Antes de realizar el procedimiento, uno de los integrantes de nuestro equipo médico lleva a cabo una valoración personalizada para conocer el origen de las ojeras, el estado de la piel y los objetivos del paciente. Esta evaluación permite diseñar un tratamiento personalizado y comprobar si la carboxiterapia de ojeras es la técnica más adecuada para ti o si conviene combinarla con otros tratamientos de medicina estética. La sesión comienza con la limpieza de la piel del contorno ocular. A continuación, se administra CO₂ mediante microinyecciones utilizando una aguja extremadamente fina. Durante la aplicación es normal notar una ligera presión, sensación de calor o un pequeño hormigueo que desaparece pocos minutos después de finalizar el procedimiento.

El dióxido de carbono actúa aumentando el flujo sanguíneo y la oxigenación de los tejidos, favoreciendo la formación de colágeno y elastina. Como consecuencia, el tratamiento mejora progresivamente la calidad de la piel, ayuda a reducir la pigmentación de las ojeras y mejora la firmeza del párpado inferior sin modificar la expresión natural del rostro. Cada sesión dura aproximadamente entre 15 y 20 minutos y no requiere anestesia ni tiempo de recuperación. Tras finalizar el procedimiento podrás retomar tu rutina habitual, siguiendo únicamente unas sencillas recomendaciones para cuidar la zona durante las primeras horas.

Dependiendo del tipo de ojera, este tratamiento de carboxiterapia también puede combinarse con otros procedimientos de estética avanzada, como ácido hialurónico, radiofrecuencia, hilos tensores, láser CO₂ u otras técnicas de rejuvenecimiento facial, siempre bajo la valoración de un profesional. El objetivo es conseguir unos resultados más completos, naturales y duraderos adaptados a cada paciente.

Protocolo

El tratamiento consta de varios pasos que aseguran un tratamiento efectivo y seguro.

Tiempo de la sesión

15-20 minutos

Número de sesiones

10 sesiones

Tiempo de recuperación

24 horas

Anestesia

No es necesaria

Tecnología avanzada

No

¿Esto es para mi?

La carboxiterapia de ojeras es una excelente opción si buscas mejorar el aspecto de una mirada cansada sin recurrir a la cirugía. Este tratamiento de medicina estética facial está indicado para personas con ojeras oscuras, ojeras vasculares, pérdida de firmeza o pequeñas arrugas en el párpado inferior que desean un resultado natural y progresivo.

También puede ser una buena alternativa si notas que el paso del tiempo ha reducido la elasticidad de la piel o si quieres potenciar el rejuvenecimiento facial mediante una técnica mínimamente invasiva. Durante la primera consulta, nuestro equipo realizará una valoración para determinar el tipo de ojera y comprobar si este tratamiento es la opción más adecuada para ti o si conviene combinarlo con otros procedimientos.

Aunque la mejoría suele apreciarse desde las primeras aplicaciones, muchas personas comienzan a notar los resultados de forma más evidente alrededor de la quinta sesión, especialmente cuando el origen de la ojera está relacionado con problemas circulatorios o pigmentarios. El número de cuántas sesiones serán necesarias dependerá de las características de cada paciente y de los objetivos establecidos durante la valoración inicial.

Si buscas resultados reales, visibles y progresivos, la carboxiterapia ofrece una solución segura para mejorar el aspecto del contorno ocular sin alterar la expresión natural del rostro.

Beneficios

No requiere cirugía
Aumenta la oxigenación
Drena líquidos

Tipo de piel

Ventajas exclusivas

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¿Qué puedes esperar de este tratamiento?

Valores que consideran las preocupaciones de nuestros pacientes: 

Mejora progresiva del color de las ojeras

La carboxiterapia favorece el aumento de la microcirculación y la oxigenación de los tejidos, ayudando a disminuir el tono violáceo o marrón característico de determinadas ojeras. Este tratamiento para ojeras resulta especialmente eficaz en personas con ojeras vasculares, consiguiendo una mirada más luminosa y descansada conforme avanzan las sesiones.

El dióxido de carbono medicinal estimula el flujo sanguíneo y favorece el drenaje de líquidos, ayudando a reducir pequeñas bolsas relacionadas con problemas circulatorios. Cuando existe un exceso importante de grasa o una alteración anatómica marcada, pueden ser necesarios otros procedimientos, como la blefaroplastia, que serán valorados durante la consulta.

Uno de los principales beneficios de la carboxiterapia de ojeras es que estimula la producción natural de colágeno y elastina. Este proceso ayuda a combatir la flacidez del párpado inferior y mejora la calidad de la piel, aportando un efecto de rejuvenecimiento facial progresivo sin modificar la expresión natural del rostro.

Dependiendo de las necesidades de cada paciente, la carboxiterapia puede combinarse con otros tratamientos de rejuvenecimiento, como ácido hialurónico, lifting facial, hilos tensores, radiofrecuencia o láser CO₂. Estas combinaciones permiten personalizar el protocolo y mejorar la calidad de la piel de forma global, siempre bajo la supervisión de nuestro equipo médico.

La mejoría aparece de forma gradual. Muchas personas comienzan a notar cambios visibles durante las primeras semanas y es habitual que los pacientes noten los resultados con mayor claridad alrededor de la quinta sesión. La evolución dependerá del tipo de ojera, de la respuesta individual de la piel y de la constancia en el tratamiento.

Nuestro objetivo es conseguir resultados reales, naturales y duraderos, respetando siempre la anatomía del rostro y evitando cambios artificiales.

Las evaluaciones confirman los resultados

Los pacientes que realizan un protocolo completo de carboxiterapia para ojeras experimentan una mejora progresiva del aspecto del contorno ocular. La estimulación de la circulación y de la producción de colágeno favorece una piel más firme, luminosa y uniforme, reduciendo la apariencia de cansancio y mejorando la calidad del tejido.

En muchos casos también se observa una disminución de pequeñas cicatrices o irregularidades superficiales de la piel, así como una mejora de la elasticidad y la textura del párpado inferior. La evolución dependerá del origen de la ojera, de la respuesta biológica de cada paciente y del número de sesiones realizadas.

Los resultados pueden variar en función de las características individuales de cada paciente, incluyendo factores como el tipo de piel, la naturaleza de la condición tratada y la respuesta al tratamiento. Además, la efectividad está directamente relacionada con la cantidad de sesiones realizadas, la consistencia en su programación y el cumplimiento riguroso de los cuidados post-tratamiento recomendados. En la mayoría de los casos, se requiere un mínimo de 6 sesiones para obtener resultados óptimos y duraderos.

La respuesta a cuántas sesiones dependerá del tipo de ojera, del estado de la piel y de los objetivos del tratamiento. Habitualmente se recomienda un protocolo de entre 6 y 10 sesiones para conseguir una mejoría progresiva y estable. Muchas personas comienzan a notar los resultados alrededor de la quinta sesión, aunque cada caso evoluciona de manera diferente.

Sí. La carboxiterapia puede formar parte de un plan de medicina estética más amplio. Dependiendo de las necesidades de cada paciente, puede combinarse con ácido hialurónico, radiofrecuencia, Hydrafacial, lifting facial, hilos tensores o láser CO₂ para potenciar el rejuvenecimiento facial y mejorar la calidad de la piel. Nuestro equipo médico será el encargado de diseñar un tratamiento personalizado y determinar qué combinación ofrece los mejores resultados.

No siempre. Existen diferentes tipos de ojeras, como las pigmentadas, las ojeras vasculares o las provocadas por pérdida de volumen. La carboxiterapia para ojeras ofrece excelentes resultados en determinados casos, pero cuando existe un hundimiento importante o un exceso de grasa puede ser recomendable valorar otros procedimientos, como la blefaroplastia o tratamientos con ácido hialurónico, siempre tras una valoración médica.

Después de cada sesión podrás volver a tu rutina habitual, aunque durante las primeras 24 horas recomendamos evitar la exposición solar intensa, las fuentes de calor y el ejercicio físico intenso. También es aconsejable mantener una buena hidratación y seguir todas las indicaciones del profesional para favorecer una recuperación adecuada y conseguir unos resultados visibles y duraderos.

La principal diferencia es que la carboxiterapia actúa estimulando los mecanismos naturales de regeneración mediante CO₂, sin aportar volumen ni modificar la anatomía del rostro. Otros tratamientos de estética facial, como el lifting facial, los hilos tensores o los rellenos con ácido hialurónico, persiguen objetivos distintos y pueden ser complementarios. Elegir la técnica más adecuada para ti dependerá del diagnóstico realizado por el especialista.

Sí. La carboxiterapia se puede combinar con otros tratamientos estéticos cuando el especialista lo considere oportuno. Es habitual asociarla con ácido hialurónico, bioestimulación o tratamientos de rejuvenecimiento facial para potenciar los resultados. La combinación dependerá del diagnóstico, del tipo de ojera y de los objetivos estéticos de cada paciente.

Aunque la carboxiterapia para ojeras ofrece excelentes resultados en muchos pacientes, no todas las ojeras tienen el mismo origen. Existen ojeras pigmentadas, vasculares y estructurales, por lo que antes de iniciar el tratamiento es imprescindible identificar la causa. Una valoración médica permitirá determinar si la carboxiterapia en ojeras es la opción más adecuada o si conviene combinarla con otras técnicas para conseguir un resultado más completo.

A largo plazo, el bruxismo puede afectar la calidad de vida del paciente, provocando dificultades para dormir debido a la tensión muscular y los microdespertares causados por el esfuerzo mandibular. Este ciclo de incomodidad puede afectar tanto la salud bucal como el bienestar general, generando dolores persistentes en la ATM, los músculos faciales y causando cefaleas, lo que reduce la capacidad de descanso y afecta el bienestar diario.

La carboxiterapia es un tratamiento médico-estético que consiste en la aplicación de dióxido de carbono debajo de la piel mediante microinyecciones muy precisas. Al introducir el CO₂ en la zona periocular, el organismo responde aumentando el flujo sanguíneo, la oxigenación y la regeneración de los tejidos. Este mecanismo ayuda a mejorar el aspecto de las ojeras y bolsas, favoreciendo una piel más uniforme, luminosa y con mayor elasticidad sin necesidad de recurrir a procedimientos invasivos.

Sí. La carboxiterapia en ojeras puede mejorar de forma progresiva la textura de la piel al estimular la regeneración cutánea y favorecer la síntesis de colágeno y elastina. Gracias a este proceso, la piel de la ojera recupera firmeza y elasticidad, reduciendo el aspecto de cansancio y proporcionando una apariencia más saludable con el paso de las sesiones.

Una vez completado el tratamiento inicial, pueden recomendarse sesiones de mantenimiento cada varios meses para conservar los resultados obtenidos. La frecuencia dependerá del envejecimiento natural de la piel, del aspecto de la piel antes del tratamiento y de factores individuales como el estilo de vida o la exposición solar. Durante la valoración inicial, el especialista establecerá un protocolo personalizado para mantener la mejoría durante más tiempo.

Durante los días posteriores al tratamiento es recomendable evitar la exposición directa al sol y utilizar protección solar específica para proteger la piel del sol. También conviene evitar saunas, piscinas, ejercicio intenso y maquillajes agresivos durante las primeras 24 horas. Estas recomendaciones ayudan a que la piel se recupere correctamente y favorecen una evolución más rápida tras el procedimiento.

Sí. La carboxiterapia es un procedimiento médico-estético seguro cuando lo realiza un profesional cualificado. El tratamiento consiste en la inyección de dióxido de carbono de uso terapéutico en el tejido subcutáneo, favoreciendo la liberación de oxígeno y la dilatación de los vasos sanguíneos. Este proceso mejora la oxigenación y la regeneración de la piel de la zona tratada, ayudando a reducir la apariencia de las ojeras y a mejorar la calidad del tejido de forma progresiva.

Tras finalizar la sesión, es normal notar una ligera inflamación en la zona o una sensación pasajera de calor debido al aumento de la circulación local. Este tratamiento puede producir una respuesta completamente normal del organismo y suele desaparecer en pocas horas. La recuperación varía según el paciente, aunque la mayoría puede retomar su rutina habitual el mismo día. Para favorecer una recuperación adecuada, es recomendable seguir las indicaciones del especialista y evitar la exposición solar directa durante las primeras horas.

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